Mi vieja va para los ochenta. Hace unos pocos días invité a cenar a unos amigos y cociné canelones. Sobraron muchos y cada uno se llevó, como corresponde, su porción envuelta en papel aluminio. El resto de los canelones fue a parar a un recipiente hermético y al freezer. Mi vieja le puso un sticker para saber qué hay dentro. En vez de canelones dice “condones”. Oh, Freud, ¿Por qué me haces esto?.

No hay comentarios:
Publicar un comentario