Algo de mi

Mi foto
San Marcos Sierras, Cordoba, Argentina

martes, 30 de octubre de 2012


Viendo ese canalejo llamado “Canal26” me topé con un Mariano Grondona de lo más anciano, ya con casi un hilo de voz y dictando, como siempre, la cátedra de la derecha ilustrada. Pero más aún me ha llamado la atención escuchar por internet a
 Magdalena Ruiz Guiñazú en su programa de radio Mitre. La magda supo ser otro de los “héroes civiles” de la información y la libertad en este mi país tan afecto a dejar enchufada la máquina de hacer héroes. Pero ahora ella está diferente, ha cambiado, se ha aggiornado. Se ha hecho los dientes, entonces la oí comentar que “…el huracán shandy ha hecho eshtragosh en los Eshtadosh Unidosh, sobre todo en Alabéma, Arkánshas, Niú Iórk y demás poblashiones de ese paísh. Eshtamos ahora en comunicashión shatelital con nueshtro enviado…”
Y yo pienso en como todo pasa, y nada queda.

Por la foto que acompaña este texto he recibido, haciendo una generalización, mensajes de este tipo: “No te comprendo, es un agravio y una burla al Che, a un luchador, y sobre todo viniendo de vos que vivís en San Marcos”.

A ver, a ver, a
 ver, el asunto es el siguiente:


No idealizo a las personas y menos que menos si ni las conozco en su vida cotidiana. Además, yo no vivo en San Marcos, vivo en el campo, que pertenece al pueblo por una formalidad de catastro, pero no podría vivir en el pueblo, es muy ruidoso para mí y estéticamente no me parece una belleza. Me gusta, claro, pero no soy “sanmarquista” ni ahí, como no soy “ista” de nada ni de nadie porque eso anula mi pensamiento crítico. Y con respecto al Che, también lo tengo desmitificado. Creo que fue un burgués con unos testículos impresionantes, pero no puedo hacerme el miope cuando me convenga y dejar de ver que se metió de lleno en la revolución cubana pero bajo el mando de Fidel. Ganó la batalla de Santa Clara pero el ejército batistiano casi no opuso resistencia. Igual ganó esa batalla pero esa guerra no la condujo él. Como Ministro de Industrias fue un verdadero fracaso. Fracasó en las negociaciones con la unión soviética. Fracasó en África y claro, fracasó en Bolivia. ¿Y la caja de alfajores donde queda?... y bueno…creo que la caja de alfajores seguirá vendiéndose desde los estantes del negocio instalado dentro de su casa museo….y quizás hasta su familia tenga los derechos de comercialización…y tampoco sé si eso está tan mal. Bajemos un cambio con los mitos. Este país está lleno de héroes civiles, y así nos ha ido los últimos 40 años.

sábado, 27 de octubre de 2012


ORGÁNICAMENTE CAPITALISTA

En Lo relativo a los regenteadores de sembradíos que utilizan agroquímicos en San Marcos Sierras, es notable destacar cómo tanto desde el Poder político hasta los vecinos siempre se retorna a un discurso instalado y solapado que, travestido de buenas intenciones en promover el desarrollo de pequeños emprendimientos comerciales o economías regionales, en verdad es un liso y claro aval al sálvese quien pueda. Este discurso lo expuso el Poder político en la reunión llevada a cabo dentro del concejo deliberante, es un discurso típico, ya conocido, y que postula lo siguiente: “Hay que tener cuidado con los controles que se hacen a los quinteros (o lo que fuere) porque esto puede llevar a que nadie quiera venir a invertir a este pueblo. En todo caso, debemos incentivar la producción orgánica”.
A ver, analicemos este dislate verbal: 
Vivimos dentro un sistema que se llama capitalista y, por ende, la palabra “producción” tiene, históricamente, un peso determinado. Esta “producción” que pensamos salvaguardar requiere celeridad, ordena cantidad y exige rentabilidad. El cultivo orgánico no. Es su opuesto no constitutivo. El cultivo orgánico no arroja “producción” y por lo tanto no es rentable a gran escala dentro de este sistema, porque si el arrendatario debe esperar dos meses para cultivar unas simples lechugas su paradigma de rentabilidad se cae a pedazos. El cultivo orgánico no rinde para combustibles, costos de transporte, mantenimiento de personal (generalmente “en negro””) y alquiler del predio. La cuenta no cierra, se mire por donde se mire. Tampoco sirven hoy experiencias comunitarias utópicas extrapoladas a gran escala, porque nadie va a preparar purín de ortiga para cinco hectáreas y sostenerlo en el tiempo. Hoy el mundo pide producción, cantidad y disponibilidad de verduras y hortalizas iguales y de gran tamaño, y jugar a ser dios demanda la utilización de químicos a gran escala. Claro que se puede cultivar orgánico y vender en pequeñas cantidades en los alrededores, pero no se llama “producción”, se llama “cultivo”. Por otro lado, desde el municipio se emite otro discurso que también capta adeptos en los mismos vecinos y es la sentencia de que este tipo de actividades trae “progreso” al pueblo. Un progreso extraño según mi precario entender, porque hasta el mismo arrendatario ha declarado oficialmente en papers del municipio que él viene desde San Esteban y su producción se vende fuera de San Marcos, es decir, es el segundo discurso que se cae como un mazo de naipes. Otros han dicho: “¿Qué quieren provocar?, si se van los quinteros lotean el predio y se instalan cabañas”. Pienso que en lo que queda de este planeta ya no hay mucho para elegir, y entonces prefiero mi napa de agua contaminada con excremento humano orgánico por unas cabañitas antes que una berenjena de dos kilos que me provoque cáncer. Todo esto hasta que podamos asumir que este pueblo no es lugar habilitante para quintas que “produzcan”. Y claro, asumir eso duele.

martes, 23 de octubre de 2012


EN EL NOMBRE DEL PADRE

Vendedor de la sucursal de empresa de telefonía celular en Cruz del Eje:

-Buenas tardes, voy a comprar ese celular que está en vidriera.

-Ahhh….ese es lo último de lo último, papá.
- Sólo me interesa la resolución de la cámara, para tener dos cosas en uno.
-Pero si, papá..ese es un caño!!.
-Lo examino y si me interesa lo llevo.
-Papá…creéme…mirá…yo lo tengo y fijate las fotos que me saqué en Ecuador.
-¿Fuiste a Ecuador?...qué lindo…¿Y qué onda allá con Correa?.
-No papá. Con correa no lo uses porque se te raya la tapa.

lunes, 22 de octubre de 2012

Si bien ya me he acostumbrado al realismo mágico de San Narcos Hierba, la ciudadela de Cruz del Eje suele deparar sorpresas inimaginables, tan simples como un pan que intenté comprar hace unos días en un local de barrio que promocionaba una oferta.

-Buen día, por favor véndame medio kilo de pan.

-Le conviene la oferta, don.
-¿Y cuál es?.
-Un pan dos pesos, tres panes por seis.
-Pero…es lo mismo…no hay oferta.
-Sí don, porque si lleva seis usted está llevando por cantidad.
-No veo la oferta, pero bueno…..deme los seis nomás.
-¿Ve?, usted sabe comprar!!.
(Sin comentarios)
MEA SIN CULPAS

Desde hace unos quince años resisto archivos, pero más atrás en el tiempo el asunto se (me) complica. No he matado o estafado siquiera en mi propia defensa puesto que mi padre calabrés inmigrante y analfabeto funcional me inhabilitó moral y psicológicamente para eso, pero sin embargo, cuando malvivía con la subjetividad colonizada supe adherir a actividades de lo más oprobiosas. En la época en que creía que los bancos estaban para cuidar mis ahorros y la policía para velar por mi seguridad, también inicié estudios de política, partiendo desde Foucault con su “vigilar y castigar”, y teniendo a Elisa Carrió como docente en su instituto Hannah Arendt en pleno centro de Buenos Aires. Elisa Carrió es maravillosa como docente y estúpido sería negarlo. Una de las pocas cosas que este sistema capitalista permite elegir, es pensar. Porque uno elige pensar de uno u otro modo si se atreve a mirar más allá de su ombligo. Entonces uno elige comenzar a recorre
r el trabajoso y doloroso camino de rever todo lo que le habían enseñado, porque uno no es uno, uno es lo que le enseñaron, y para ser libre debe comenzar por ser uno. Duele, pero se puede y no cuesta dinero, y por eso mismo optar por ese derrotero conlleva sanciones. Desde hace exactamente cinco años le envío cada mes, por correo ordinario y en papel desde el salvaje Noroeste cordobés, la misma carta a Elisita que aún no obtiene respuesta. En esas líneas le pido, le ruego, ya ni siquiera le exijo, que tenga a bien considerar la posibilidad de devolverme el importe de aquellas cuotas por considerarlas dentro de la categoría de estafa moral. Pero nada. Solo silencio y una indiferencia triglicérida. Porque la vida es así, dura dos días. 

Y uno llueve.

sábado, 20 de octubre de 2012


VOLARE !!

Hace ya 15 años posé mis pies en Europa por última vez. Estos últimos cuatro han transcurrido mansamente entre sierras, bosta de caballo y de gallina, pastizales indomables y atardeceres orgásmicos. Veo entre la polvareda salvaje aparecer la motito rauda del cartero que me entrega, luego de firmas varias, una hermosa carpeta de papel satinado de Alitalia. Dentro de un sobre adornado con los colores de la reina Fabiola hay una carta que dice: “Señor Luis, cumplimos en informarle que durante los últimos quince años ha sumado la cantidad de cero millas en nuestra compañía. Atte, grupo Alitalia”.


Mientras introduzco el sobre en el calefón a leña, pienso en el sutil encanto de la divina decadencia.