NO TENGO Y NO PUEDO:
Hay dos sentencias
en las que, dentro de este sistema capitalista, queda muy mal verse reflejado.
No poder verbalizarlas es el gran malestar de la cultura que elegimos y
sostenemos para este tiempo. Es políticamente incorrecto decir “No tengo” o “No
puedo”. Estamos imposibilitados de sostener ese discurso, y claro, nos
enojamos. Vea la foto de la presidenta Fernández que acompaña estas líneas
breves; pero no la mire, deténgase a diseccionarla píxel por píxel, ¿Qué ve
usted? Yo veo el “no tengo” del que le hablo, ese “no tengo” que hace estallar
de odio y envidia a sus pares de género que no tienen su capacidad de oratoria,
no tienen su claridad mental para despejar la niebla mediática y saber con
certeza quién es el enemigo y decirlo, no tienen el Poder ni dentro de sus
casas ni sobre sus esposos infieles. En otros niveles, Ángela Merkel tampoco
tiene y por eso también la debe odiar ¿Usted la vio a la Merkel enfundada en
trajecitos de hombre empecinada en hacer de Alemania la dueña de una Europa de
cotillón? Merkel es patética, deserotizante y debe ser adicta a consumir
embutidos de Bavaria con pepinos agridulces frente al televisor enfundada en
calzones extra large de Dior. Fernández ni en su fuero más íntimo se
licenciaría a tamaña bajeza puesto que toda acción emprendida debe ser ética y
estética al mismo tiempo. Y nos quedan los hombres. Esos hombres que la odian
porque “No pueden”. No pueden siquiera fantasear con “levantarse” a Fernández
porque serían, para ella, unos interlocutores válidos de la nada. Fernández,
con un chasquido de sus dedos, los invitaría a levantar sus traseros peludos de
la silla antes de terminar el primer pocillo de café y los despediría con uno
de esos besos maternales en la frente, como diciéndoles “Andá pibe, andá y
crecé”. Y no caben dudas que eso despierta odio. Y fíjese usted que en la foto
se la ve bailando como la morocha voluptuosa que es. Y además tiene Poder en un
país lleno de machos pero con pocos hombres, y eso se paga caro, tan caro como
la úlcera generada por no poder decir “No tengo” o “No puedo”.

Así es. Excelente.
ResponderEliminarClaro. Solo le da bola a hijos de usureros aspirantes a millonarios
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